Dolor de espalda: cómo una mala pisada puede ser la causa oculta

El dolor de espalda es uno de los padecimientos más frecuentes en adultos y jóvenes activos. Aunque suele atribuirse al calzado, a la postura o a las largas jornadas de trabajo, en muchos casos su origen se encuentra en la pisada: una desalineación del pie que altera toda la estructura corporal. Entender cómo se apoya el cuerpo al caminar o correr puede ser la clave para prevenir molestias y mejorar la calidad de vida.

La pisada y su conexión con el dolor de espalda

Los pies son la base del equilibrio corporal. Cada paso que se da genera una cadena de movimientos que afecta la postura, la pelvis, la columna y hasta el cuello. Cuando esa base está desalineada —por un pie plano, una pisada irregular o una mala distribución del peso— el cuerpo compensa y se generan tensiones musculares que pueden transformarse en dolor lumbar, ciática o cervicalgia.
Una pisada pronadora (pie plano) puede causar dolor lumbar y ciática por la rotación interna de la cadera y el estiramiento de los glúteos. Por su parte, una pisada supinadora (pie cavo) se asocia con cervicalgia y molestias en el cuello, ya que la posición forzada del pie altera la alineación natural de la columna vertebral.
En cambio, una pisada neutra distribuye el impacto de manera equilibrada, reduciendo el riesgo de tensiones musculares y dolores de espalda.

Tipos de pisada y sus efectos en el cuerpo

Pisada pronadora

Características: El pie gira hacia el interior, aplanando el arco plantar. El desgaste del calzado se concentra en la parte interna de la suela.
Relación con el dolor:

  • Dolor lumbar: La rotación interna excesiva de la tibia y la cadera provoca sobrecarga en los músculos piramidal y glúteo, causando el síndrome del piramidal o una falsa ciática, con dolor que irradia desde el glúteo hacia la pierna.
  • Cervicalgia: Aunque menos común, la desalineación general que produce la pronación puede generar tensión cervical.

Pisada supinadora

Características: El pie gira hacia el exterior y el peso se concentra en la parte externa. Es común en personas con arcos plantares altos y rígidos.
Relación con el dolor:

Dolor lumbar: La sobrecarga en gemelos y la desalineación de la columna pueden provocar molestias persistentes en la zona baja de la espalda.

Cervicalgia: El apoyo hacia el exterior altera la postura y genera tensión en la espalda y el cuello.

Pisada neutra

Características: El pie aterriza equilibradamente, sin giros pronunciados.
Relación con el dolor:
Distribuye el peso corporal de manera uniforme, lo que la convierte en la pisada más eficiente y estable. Es la menos propensa a causar tensiones o desequilibrios musculares.

Estudio de la pisada: la clave para detectar desalineaciones

El estudio de la pisada es una evaluación estática y dinámica que permite conocer cómo se apoya el cuerpo al caminar o correr. Este análisis detecta desalineaciones, desequilibrios musculares y problemas de distribución del peso, ofreciendo una base objetiva para diseñar plantillas personalizadas que mejoran la alineación y reducen el dolor.

Etapas del estudio

  • Análisis de datos: Con software especializado y cámaras de alta velocidad, se determinan los puntos de presión y el tipo de pisada.
  • Entrevista inicial: Se recopila información sobre hábitos, lesiones previas y molestias actuales.
  • Evaluación estática: El especialista analiza la postura del cuerpo en reposo para identificar irregularidades.
  • Evaluación dinámica: El paciente camina o corre sobre una plataforma con sensores que registran el movimiento y la carga.

Plantillas personalizadas: alivio y prevención desde los pies

A partir de los resultados del estudio, se toma un molde del pie —generalmente en espuma fenólica— para diseñar un modelo 3D exacto. Con esa base, un laboratorio especializado confecciona las plantillas ortopédicas personalizadas, ajustadas a las necesidades biomecánicas de cada paciente.

Cómo ayudan a aliviar tensiones y mejorar la alineación

  • Disminuyen el dolor: al corregir la biomecánica del pie, se reducen molestias crónicas en pies, piernas y espalda.
  • Distribuyen el peso de forma equilibrada: corrigen los apoyos plantares inadecuados.
  • Promueven el equilibrio postural: reducen tensiones musculares innecesarias.

Conclusión

Una mala pisada puede alterar todo el sistema musculoesquelético, provocando dolores que parecen no tener relación con los pies. Evaluar la pisada y corregirla con plantillas personalizadas no solo alivia el dolor de espalda, sino que mejora la postura, el rendimiento y la estabilidad general del cuerpo.

Descubre tu tipo de pisada y da el primer paso hacia una espalda sin dolor

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